El SIDA y sus metáforas
Pocos son los libros publicados en nuestros tiempos tan influyentes y útiles como La enfermedad y sus metáforas, el ensayo de Susan Sontag acerca de las fabulaciones punitivas que se tejen alrededor de las enfermedades cuando se las usa como metáforas. Las argumentaciones de Sontag han sido empleadas repetidamente para comprender una enfermedad que apareció después de la publicación de su libro, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El SIDA y sus metáforas es la reflexión de la autora acerca de las metáforas e imágenes que pesan sobre el SIDA, especialmente acerca de la manera con que universalmente se lo considera como una «peste», y acerca de la tendencia actual a presagiar sólo los peores desenlaces y a fantasear acerca del apocalipsis.
Este breve libro, soberbiamente lúcido, tiene por objeto intentar cambiar el modo de pensar actual sobre el SIDA y disipar los mitos y prejuicios que tanto afectan a quienes lo padecen. Se trata de liberar a los pacientes y a la población asustada ante el Sida, de la tiranía que ejercen una serie de conceptos ajenos a la medicina, conceptos cuya única función pareciera ser el delinear un porvenir atroz para este fin de siglo.
Apasionado, riguroso, este libro es también un comentario sobre el temperamento de nuestra sociedad. La amplia gama cultural de la autora la sitúa al margen tanto de los manuales técnicos como de los panfletos normativos. Su pensamiento pluridisciplinario, su actitud agnóstica, su política decididamente nte anticonservadora y su voluntad guiada a la vez por la experiencia y la compasión, hacen de Susan Sontag la ensayista más indicada y mejor equipada para tratar de un tema como el SIDA, en donde los miedos y las fobias más hondamente arraigados se coaligan para hacer el juego a las fuerzas más retrógradas de la sociedad.