El oficio de poeta

Editorial: Nueva Visión
Año: 1957
Páginas: 112
Género: Ensayo
Disponible
$18000
Leído. Buen estado.

La dificultad de una definición de la figura cultural de Pavese se halla, para Italo Calvino, en la continua contemporaneidad de temerosa auscultación irracional y de voluntad iluminista, cálida de realismo y de tranquilo humorismo. "Que los dos motivos estuvieron ligados, y fueron inseparables para él, está claro: la misma concepción de la poesía como una operación racional y liberadora no es posible sino en relación a la irracionalidad de su objeto, el descubrimiento mitico." ("La fuente de la poesía es siempre un misterio, una inspiración, una conmovida perplejidad ante lo irraciorial, tierra desconocida", escribe Pavese.) Los ensayos de Cesare Pavese reunidos en este libro testimonian la amplitud y el dinamismo de una conciencia contemporánea que se proyecta sobre los más diversos campos del conocimiento y de la actividad del hombre, paralelamente a una obra poética y narrativa de méritos excepcionales. (Por otra parte, aquí, como en todos los aspectos de su oficio de escritor, está presente en Pavese esa obsesión por el proceso expresivo mediante la cual el proceso mismo deviene materia de poesía.)

Además de los ensayos referentes a la poesía, las nuevas tendencias literarias, el humanismo, las relaciones entre la literatura, el pueblo, la tradición y la politica, el lector encontrará aquí trabajos de Pavese en torno a temas que han ocupado largamente su espíritu: el mito, el destino, el retorno al hombre... Una y otra vez, el autor, que pugna por no ocultarse ninguna dificultad, ninguna contradicción -ni siquiera las que se perfilan en su propia vida afirma la creencia de que "en medio de la sangre y el fragor de los dias que vivimos va articulándose una concepción distinta del hombre. Técnicamente especializado, pero radicado en una sociedad cuyo ideal no puede dejar de ser el siempre mayor conocimiento de cada uno lo que significa la máxima eficiencia del trabajo individual, pero consciente del trabajo de todos, el hombre nuevo será puesto en condiciones de vivir la propia cultura... y de reproducirla para los otros, no en abstracto, sino en un intercambio cotidiano y fecundo de vida".