Beckett

Editorial: Alianza
Año: 1976
Páginas: 232
ISBN: 8420616184
Género: Ensayo
Disponible
$18000
Leído. Buen estado, con algunos subrayados.

A diferencia de otras monografías de la serie editada por Rowohlt publicadas en esta colección sobre Rainer Maria Rilke, Oscar Wilde, Charles Darwin, Leon Trotski y George Lukacs en las que se combina biografía, medio histórico y producción creadora, el presente volumen gira exclusivamente en torno a la obra de SAMUEL BECKETT, quedando relegado al cuadro cronológico final todo lo referente a los datos, circunstancias y fechas de la vida del autor. La razón de este enfoque no es tanto la escasa información disponible sobre el Premio Nobel de Literatura de 1969 -en parte por su gran resistencia a conceder entrevistas, polemizar sobre sus textos o facilitar noticias sobre su persona- como el hecho de que el escritor se oculta en este caso totalmente detrás de su obra. KLAUS BIRKENHAUER, que utiliza en su trabajo la metodología del formalismo ruso y del estructuralismo checo, rechaza la manida opinión de que el escritor es un teórico que pretende difundir sus ideas sobre el mundo y la existencia a través de formas narrativas o dramáticas; frente a quienes le consideran un predicador de parábolas acerca del abandono y soledad del hombre moderno, Beckett afirma la autonomía de su universo literario, que se articula única y exclusivamente mediante el lenguaje: «si se pudiera expresar el objeto de mis novelas en nociones filosóficas, entonces no hubiera tenido yo motivo alguno para escribirlas». Piezas teatrales como «Esperando a Godot o la gran trilogía formada por «Molloy», «Malone muere» y «El innombrable» constituyen unidades cerradas y totales que no se proponen copiar ni interpretar la realidad vivida, sino que constituyen mundos independientes y autosuficientes. La forma poética no es mero disfraz o adorno de una idea previa y superior, ni un medio para expresarla, ya que con igual justificación cabría afirmar que la idea es un instrumento para perfilar una forma; la solución adecuada es postular, con Beckett, la unidad conjunta de la «forma de las ideas», en la que los dos términos funcionan a la vez como instrumento y como fin.